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Fobias

¿Qué es una fobia?

Casi todo el mundo tiene uno o varios miedos irracionales, a las arañas o a las alturas, por ejemplo. Para la mayoría de las personas, estos temores son irrelevantes, pero cuando los miedos se vuelven tan severos que causan un profundo malestar e interfieren con el normal desarrollo de la  vida, se denominan fobias.

Una fobia es un miedo intenso a algo que, en realidad, representa poco o ningún peligro real. Las fobias y miedos más comunes incluyen lugares cerrados, alturas, conducción en carreteras, insectos voladores, serpientes y agujas, entre otros . Sin embargo, en teoría, se puede desarrollar una fobia prácticamente a cualquier cosa.

Si tienes una fobia, probablemente eres consciente de que tu miedo es irracional, aún así, no puedes controlar tus sentimientos. El solo hecho de pensar en el objeto o la situación temidos puede causarte mucha ansiedad y cuando estás realmente expuesto a lo que temes, el terror es automático y abrumador. La experiencia es tan estresante que puedes hacer todo lo posible para evitarla, pudiendo condicionar seriamente tus rutinas y tu estilo de vida. 

Miedos "normales" vs. fobias o miedos "irracionales"

Es normal e incluso útil, experimentar miedo en situaciones peligrosas. El miedo tiene una función protectora que activa mecanismos que favorecen que estemos alerta ante los peligros. Con nuestro organismo preparado para la acción, podemos responder rápidamente  y  protegernos o evitar el peligro. Pero en las fobias, la amenaza es en realidad inexistente.

Por ejemplo, es natural tener miedo a un perro grande gruñendo, pero es irracional estar aterrorizado por un caniche con una correa.

Miedos normales en los niños

Muchos temores infantiles son naturales y tienden a desarrollarse a edades específicas. Por ejemplo, muchos niños pequeños tienen miedo a la oscuridad y pueden necesitar una lamparita para dormir. Eso no significa que tengan fobia. En la mayoría de los casos, superarán este miedo a medida que crezcan.

Los siguientes miedos infantiles son extremadamente comunes y se consideran normales:

  • 0-2 años- Ruidos fuertes, extraños, separación de los padres, objetos grandes.
  • 3-6 años Cosas imaginarias como fantasmas, monstruos, la oscuridad, dormir solo, ruidos extraños.
  • 7-16 años- miedos más realistas como lesiones, enfermedades, rendimiento escolar, muerte, desastres naturales.

Si el miedo de tu hijo no interfiere con su vida diaria ni le causa una gran angustia, entonces hay pocas razones para preocuparse. Sin embargo, si el miedo está interfiriendo con sus actividades sociales, el rendimiento escolar o el sueño de tu hijo, es posible que necesites consultar a un psicólogo.

depresión

Existen cuatro tipos generales de fobias y miedos:

1. Fobias a los animales (serpientes, arañas, roedores,  perros).

2. Fobias al entorno natural (miedo a las alturas, a las tormentas, al agua y a la oscuridad.

3. Fobias situacionales (miedos desencadenados por una situación específica, miedo a los espacios cerrados claustrofobia, a volar, a conducir, a los túneles a los puentes).

4. Fobia a las lesiones (miedo a las inyecciones, a la sangre, a las lesiones, las enfermedades, las agujas u otros procedimientos médicos).

Existen fobias que no entran en ninguna de las cuatro categorías más comunes como por ejemplo, el miedo a los payasos (coulrofobia).

Otras fobias comunes que no encajan perfectamente en ninguna de estas categorías son:

La fobia social, también llamada trastorno de ansiedad social. Consiste en el miedo a las situaciones sociales en las que puede sentirse observado o juzgado. 

El miedo a hablar en público, una fobia extremadamente común, es un tipo de fobia social. 

Otros miedos asociados con la fobia social incluyen el miedo a comer o beber en público, hablar con extraños, hacer exámenes, participar en una fiesta, etc.

Tradicionalmente se pensaba que la agorafobia implicaba miedo a los lugares públicos y a los espacios abiertos, pero ahora se cree que se desarrolla como una complicación de los ataques de pánico.

¿Cuándo buscar ayuda para las fobias y los miedos?

Aunque las fobias son comunes, no siempre causan una angustia considerable o alteran significativamente nuestras vidas. Por ejemplo, si tienes fobia a las serpientes, es posible que no te cause problemas en tus actividades diarias si vives en una ciudad donde no es probable que te encuentres con una. Por otro lado, si tienes una fobia severa a los espacios abarrotados, vivir en una gran ciudad representaría un problema.

Si tu fobia no afecta a tu vida diaria, probablemente no sea nada de qué preocuparse. Pero si evitar el objeto, la actividad o la situación que desencadena tu fobia interfiere con tu funcionamiento normal o te impide hacer cosas que de otro modo disfrutarías, es el momento de buscar ayuda.

Considera un tratamiento para tu fobia si:

  • Te provoca miedo, ansiedad y pánico intensos e incapacitantes.
  • Reconoces que tu miedo es excesivo e irracional.
  • Evitas determinadas situaciones y lugares por tu fobia
  • Has padecido una fobia durante al menos seis meses.

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