Estímulos Psicología

TÉCNICA DE AUTOCONTROL DE IRA Y ENFADO

En el post de hoy vengo a hablaros de una técnica que utilizamos mucho en sesiones tanto con peques como con no tan peques: TÉCNICA DEL SEMÁFORO.

Esta técnica ayuda a controlar las emociones ya que son clave para que poder mejorar la conducta.

Es un recurso muy útil para:

  • Ayudar a la gestión emocional.
  • Controlar la impulsividad así como los ataques de rabia o ira.
  • Estimular la madurez emocional.
  • Controlar las emociones.
  • Lograr mejoras en cuanto al comportamiento.

Toda persona experimenta señales físicas en el momento cuando se enoja, algunas de estas pueden ser: sudor en las manos, la respiración se agita, la cara se enrojece, los músculos se ponen tensos, se nubla la vista, se aceleran las pulsaciones del corazón, se siente un vacío en el estómago o se seca la boca.

Es conveniente explicar bien el funcionamiento del semáforo y, si es posible, diseñar uno en casa. También, es importante dejar claro que las emociones no son sus “enemigas” pero que existen algunos estados emocionales, como la ira, el miedo y la frustración, que pueden llevar a comportarse de manera inadecuada, haciendo daño a los demás o a uno mismo. Gestionar las emociones negativas es un trabajo complicado que, en muchas ocasiones, supone una tarea pendiente incluso para los adultos. Por ello, se debe tener paciencia. Ayudar a entender mejor cómo se siente uno y dar herramientas ayudará a gestionar las emociones.

En primer lugar, vamos a asociar los colores del semáforo con las emociones y la conducta:

Utilizamos los colores del semáforo para representar las etapas de la gestión emocional.

  1. Cuando se experimenten emociones como rabia, enfado, ira etc., es necesario detenerse para que no tomen el mando.
  2. A continuación, viene la fase de reflexión o etapa de pausa. Se pueden acumular más emociones negativas, pero poco a poco estas se van disipando, dejando en su lugar emociones más agradables y positivas.
  3. Por último, llegará el momento en que sea posible poner en práctica una estrategia de afrontamiento razonado.
  • ROJO: PARARSE. Cuando no podemos controlar una emoción (sentimos mucha rabia, queremos agredir a alguien, nos ponemos muy nerviosos…) tenemos que parar. Se pretende que la persona a darse cuenta de que se está poniendo nervioso, se está enfadando y está sintiendo rabia, ganas de agredir o de pelear.
  • AMARILLO: PENSAR. Después de detenerse es el momento de pensar y darse cuenta del problema que se está planteando y de lo que se está sintiendo.
  • VERDE: SOLUCIONARLO. Es el momento de intentar solucionarlo de otra forma en vez de dejarse llevar por la rabia. Si el niño ha conseguido parar antes de estallar es más viable encontrar una solución alternativa.

Es importante tener en cuenta que esta técnica es válida para niños a partir de 3 o 4 años, que es cuando pueden comprender bien el funcionamiento de un semáforo.

Para poder aplicarla lo primero es ser conscientes de que el objetivo de esta técnica es aprender a identificar la ira o la rabia:

  • ¿Cómo se produce?,
  • ¿Cómo ser conscientes de que estamos experimentando esta emoción?.

Por eso, debemos ayudar a identificar las señales que aparecen cuando se está entrando en ese proceso de rabia o de frustración (nerviosismo, tensión muscular, respiración agitada, etc.).

Es fundamental que no se entienda esta técnica como un castigo, sino como una herramienta útil para el desarrollo. Se debe aprender previamente en momentos de calma para entender qué significa y después recurrir a ella en momentos de rabia.

Es fundamental que ayudemos a identificar los signos que indican que uno está enfadado/ molesto/ frustrado. También debe aprender a identificar el “punto de no retorno”, en el cual se pierde el control, para ser capaces de detenernos antes de llegar a ese momento.

Por: Gloria González Montes

Psicóloga colegiada M-35295

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